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El Moquillo

El moquillo en los perros es una enfermedad que aparece súbitamente y afecta principalmente a cachorros entre 2 meses y un año.

Aunque todas las razas de perros pueden padecer esta enfermedad, son más proclives los perros de razas más depuradas que los perros callejeros.

El moquillo es la peor enfermedad que puede afectar a un perro, con excepción de la rabia.

El origen del moquillo lo provoca un virus altamente contagioso para otros perros que esten en contacto, pero para el hombre y otros animales son inmunes a dicha enfermedad.

Las principales vías de entrada del moquillo son la boca, la nariz y oídos.

Este virus se propaga fundamentalmente mediante insectos y gusanos que pueden transportarlos en sus cuerpos. Antes incluso de cualquier síntoma un perro enfermo ya puede propogarlo a otros perros sanos.

El moquillo puede aparecer en cualquier época del año. El tiempo desde la infección hasta la aparición de los primeros síntomas oscila entre los cuatro días a los diez.

Un perro que ha padecido el moquillo queda inmunizado a esta enfermedad.

Síntomas del moquillo

El moquillo provoca una inflamación de las mucosas del cuerpo, como las del interior de la boca y la nariz y de los intestinos. En muchas ocasiones se producen pústulas (granos llenos de pus) que se extienden por la piel.

Los primeros síntomas son benignos. Presentan una gran secreción acuosaen la nariz y ojos, tienen poco apetito y el perro parece muy cansado. Tambien pueden aparecer vómitos, y es posible que evite la luz directa como si le produjera dolor en los ojos.

En algunos casos, los perros enfermos están mareados, padecen náuseas y crisis quinéticas.

Pasada una semana de la aparición del moquillo, el perro presenta una descarga nasal y de los ojos, aparece tos seca y temblores. El perro tiene más sed y padece fiebre. Más tarde, la enfermedad puede afectar el cerebro y la médula espinal, ocasionando espasmos nerviosos, convulsiones e incluso parálisis.

En general durante la enfermedad, el perro padece de diarrea. Las deposiciones son oscuras y olor muy desagradable.

El moquillo actua de la misma forma que la gripe y sus síntomas son parecidos. Hay que controlar la aparición de infecciones provocadas por la debilidad del animal, como neumonias, enteritis o encefalitis.

Es conocido que el virus desaparece de la sangre pocos días despues de los primeros síntomas, aunque permanece en órganos internos.

La mortalidad provocada por el moquillo varia mucho de la especie y el año en que lo adquiere. Así los bull teerriers, un 90 por cierto se recuperan , en cambio, los grandes daneses solo se recuperan un 10 por ciento.

Los perros que han padecido esta enfermedad pueden padecer secuelas. Pueden quedar afectados alguno de sus sentidos, cambiar de personalidad e incluso volverse locos.

La enfermedad tiene una duración aproximada de un mes aunque se puede alarga mucho más por las complicaciones.

Tratamiento

Por desgracia no existe ningun tratamiento contra el moquillo, seguirá su curso a pesar de la posible medicación.

Los perros enfermos deben estar en un lugar seco, limpio y bien ventilado. Su alimentación será en pequeñas cantidades, alto poder nutritivo y de fácil digestión, como la leche, huevos o carne cruda.

Las legañas de los ojos y la mucosidad de la nariz deben limpiarse frecuentemente y aplicarse de ser posible alguna crema.

Aunque no hay tratamiento a los trastornos nerviosos, sí que se pueden tratar otras complicaciones como la neumonía.

Si su animal fallece, deje pasar un mínimo de tres semanas antes de poner otro perro en el mismo entorno y desinfectar a conciencia su caseta.

Medidas preventivas

Se puede conseguir un elevado porcentaje de éxito de prevención del moquillo vacunandolo.

Debido a la complejidad del sistema empleado en la vacunación, recomendamos que lo realice personal veterinario.

Por norma general, no se deben vacunar los cachorros antes de los 3 meses, para tener una buene inmunización. Por este motivo, en ocasiones, se vacuna al perro dos veces para tener la seguridad de su efectividad.

Debes recordar que para vacunar a cualquier perro debe estar libre de parásitos y gozar de buena salud.