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Beneficios de jugar con el perro

Jugar con el perro es fundamental para su bienestar, evitar enfermedades y ayuda a fortalecer el vínculo con él.

El juego es un medio para ponerse en sintonía con nuestro perro, nos ayuda a mantener interés en él y nos brinda la oportunidad de estrechar la relación y pasar tiempo con nuestro fiel amigo.

Los beneficios del juego son fundamentalmente el aprendizaje, aprende a relacionarse, a conocer las normas que queremos aplicarle y sobretodo a desarrollarse fisica y mentalmente.

EL JUEGO DE LA VIDA COMO UN GIMNASIO

Tal y como es importante una buena alimentación, jugar con nuestro perro es crucial para el bienestar del mismo; le proporciona el ejercicio, la estimulación, la diversión y la interacción debidas, y esto luego se refleja en su comportamiento, tanto fuera como dentro de casa.

Todos sabemos cómo jugar con nuestros amigos de cuatro patas, sean cachorros o adultos la actividad lúdica  tiene múltiples funciones y es determinante para el estado físico y mental de nuestro perro.
A veces nos da la sensación de que los cachorros no tienen nunca suficiente para jugar, que solo quieren divertirse, pero en realidad están aprendiendo , entrenándose para entender lo que tienen que hacer cuando se hagan grandes, sabiéndose comportar, ya que se dice que “el juego es un buen entrenamiento para la vida”.
Podemos concluir entonces que, durante el juego,  el cachorro experimenta todas aquellas actividades que podrá llevar a cabo cuando sea adulto: obedecer, saber estar, comportarse debidamente, perseguir a una presa, etc.

Es importante, por lo tanto, que seamos capaces de manejar con cuidado estas actividades, haciéndolas amenas, entretenidas y divertidas, teniendo siempre un equilibrio y distribuyendo el tiempo.

Cuando jugamos con nuestro amigo, fomentamos:

  • La interacción social, haciendo que se sienta cómodo con otros perros.
  • Le enseñamos a formarse, como tiene que comportarse cuando nosotros se lo digamos y la manera correcta de cómo tiene que responder.
  • Aumentamos su destreza física y mental, lo que contribuirá a un buen ambiente tanto dentro de casa (sabiendo por ejemplo como pedir la comida, donde hacer sus necesidades, no estropear nada de valor que tengamos en nuestro hogar) como fuera (podremos estar tranquilos si estamos en un parque o si juega con otros perros.
  • Le ayudamos a explorar mundo, a aprender roles sociales (no puede entrar en ciertas tiendas, no puede hacer sus necesidades en cualquier sitio), así como a resolver problemas de complejidad que puedan tener a medida que crezcan.

El juego es especialmente importante si nuestro perro es el único animal que tenemos en casa: si no acostumbramos a que el perro tenga contacto con otros animales y descubra mundo, con el tiempo, puede llegar a ser independiente de nosotros, a evitar alejarse de los dueños, y esto se puede ver a partir de su posible comportamiento destructivo.